
"El origen del Universo requiere una inteligencia,
una inteligencia a una escala mayor,
una inteligencia que nos precedió y que decidió conformar,
como un acto deliberado de creación,
estructuras idóneas para la vida".
Fred Hoyle
"La ciencia es el misticismo de los hechos; la verdad es que nadie sabe nada" Leonid Andréiev

La luz de la llama violeta es esencia de luz espiritual.
La utilizamos para liberarnos de viejos pensamientos, para transmutar situaciones negativas que se nos vienen repitiendo a lo largo de nuestras vidas.
En un momento en que los grandes cambios en la Tierra se hacen evidentes, también se hacen necesarios cambios en la mente humana, en nuestra capacidad para afrontar problemas cotidianos, que utilizamos limitadamente...
Queremos que otros nos solucionen el problema, que se nos dé información sobre lo que nos está pasando, pero luego nos cuesta mucho ponernos en movimiento nosotros mismos, y empezar a cambiar aquello con lo que no nos sentimos a gusto, nuestro karma, o las consecuencias de pensamientos y acciones pasados que nos rebotan sin cesar, pues los pensamientos, son energía, son conciencia, y quieren ser transmutados, ya que forman parte de nosotros y nuestra verdadera naturaleza es funcionar como una Unidad, de Pensamiento, Sentimiento y Acción.
No somos realmente libres hasta que transmutamos nuestro karma negativo.
Podemos usar la llama violeta para que nos ayude a hacer esto.
Los problemas con nuestra salud, nuestra mente o nuestras relaciones con nosotros mismos y con los demás, a menudo surgen porque nuestra energía espiritual está bloqueada.
Ésta densificación de la energía es el resultado de pensamientos, sentimientos y acciones negativas, en otras palabras, mal karma.
A veces tras buscar curas tradicionales y alternativas nos hemos encontrado con que aún se repiten en nosotros patrones antiguos de comportamiento (que ya no nos sirven) que nos llevan una y otra vez a desequilibrios no deseados. Esto se puede deber a que no hemos erradicado la causa original a nivel energético.
Neurobiólogos han demostrado que guardamos en nuestras células la memoria de cada incidente que hemos experimentado, desde la más tierna infancia hasta la última discusión que hayamos tenido.
La belleza de la llama violeta es que ésta tiene el poder de transmutar la energía negativa que es responsable de la manifestación de la enfermedad y de otros desequilibrios físicos, mentales o espirituales. Ésta es la única forma en la que puede tener lugar la curación (transformación) verdadera.
Todos hemos experimentado el sentimiento liberador que llega cuando perdonamos a otros o nos perdonan a nosotros. El Perdón es un aspecto de la llama violeta que puede disolver durezas y cristalizaciones del corazón, enfrentamientos y sentimientos de culpabilidad. El Perdón abre nuestro corazón al Amor, y es una de las fuerzas más grandes del Universo.
Se puede usar la llama violeta para sanar recuerdos dolorosos y ayudar a resolver problemas relacionales. Las personas que usan la llama violeta para transmutar problemas relacionales a menudo sienten cómo se liberan de tremendas cargas emocionales y se sienten libres para continuar adelante con sus vidas.
Cómo usar la llama violeta.
La puede usar cualquiera en cualquier momento, simplemente visualizándonos a nosotros mismos o a la situación que deseemos transmutar, envueltos en una gran llama de color violeta (brillante, no opaco), permitiendo que ésta actúe a través de nuestros electrones o de la materia que se desee. Podemos ayudarnos con decretos, que al afirmar desde nuestra Presencia o Yo Superior, se cumplen y se manifiestan en nuestros cuerpos inferiores, ya que la energía de baja vibración siempre obedece a la de alta vibración. Podemos programar la llama violeta para 24 horas o el tiempo que deseemos, pero sin olvidar que cada día una parte de nuestro karma aparece en nuestras vidas para ser transmutada. Cuanto más nos familiaricemos con la visualización de la llama, más podremos sentir las cualidades de ésta maravillosa energía; su fluidez y ligereza, y el frescor que nos comunica que la transmutación se está produciendo
“Yo Soy un Ser de fuego violeta,
Yo Soy la pureza que Dios desea.
Yo Soy la Ley del Perdón y la
Llama Transmutadora de todos los
errores que yo haya cometido.
Yo Soy la Llama Transmutadora de todos
los errores de toda la Humanidad”








Los aromas actúan sobre nuestro sistema nervioso, nos hacen recordar sucesos o acontecimientos asociados a ese perfume u olor, inclusive estimulan las distintas funciones del organismo a nivel sensorial y extrasensorial.
La esencia de pino, cuando flota en el espacio de un pequeño apartamento nos puede llevar a recordar la naturaleza, lo natural, esto nos puede ayudar a relajarnos y a dirigir nuestra energía por el camino correcto.
Una esencia de mirra al llenar el aire, nos recuerda y nos conduce a lugares místicos.
Los aceites esenciales no son sólo perfumes, son aceites altamente concentrados destilados de extractos de las plantas, obtenidos de diferentes partes: flores, hojas, tallos, raíces, etc.
Por ejemplo, el aceite de Lavanda es destilado de las flores, el aceite de Eucalipto proviene de las hojas del árbol.
Bajo la forma de aceites esenciales ejercen influencias positivas creando un ambiente agradable, sereno y relajante, mediante el calor se liberan pequeñas moléculas que al ser aspiradas pasan a los pulmones y de aquí son transportadas por la sangre a todos los órganos del cuerpo, actuando sobre determinado órgano, según las propiedades del aceite esencial natural utilizado. Este efecto es lo que ha aplicado en Aromaterapia, un método de curación mediante el empleo de aceites esenciales naturales.
La Aromaterapia no es nueva, los aceites esenciales se han usado hace miles de años, los antiguos egipcios estaban altamente especializados en las mezclas de aceites aromáticos.
Los Romanos eran particularmente aficionados al aceite de rosas.
En la civilización griega, Hipócrates, el padre de la medicina, reconoció el poder de curación de las plantas. Se conoce, a través de la historia, que durante las epidemias de peste, se quemaban maderas como Junípero y Pino, por sus propiedades antisépticas.
En la Biblia encontramos directas referencias al uso de inciensos, esencias y aceites para perfumar, purificar, hacer unciones y aún con fines médicos (Ezequiel, Isaías, Moisés y Salomón).
La perfumería es un antiguo arte, y podemos sorprendernos al saber que el perfume como actualmente lo conocemos, fué creado por primera vez en Tierra Santa, cuando la reina de Saba, hace 3000 años, al visitar al rey Salomón le obsequió vástagos de nísperos, de esta planta se extraía un bálsamo muy apreciado, los vástagos fueron trasplantados al Oasis Ein-Gedi, en las orillas del Mar Muerto, de estas plantas los perfumistas de la época obtuvieron una esencia del bálsamo para crear un perfume muy codiciado.
En el siguiente milenio, a causa de las guerras en Jerusalén y Tierra Santa, la industria de la perfumería se extinguió, hoy después de 2000 años, perfumistas internacionales han redescubierto el antiguo arte usando las esencias aromáticas de unas 90 plantas diferentes, nativas de Jerusalén, y ha producido exquisitos perfumes.

