Cartas del Cielo



Dios dijo:
Y si ustedes miraron el rocío en el césped y vieron diamantes brillando como lo hacen los poetas?
Y si vieron árboles como barreras sombreadas o árboles que puedan treparse como Jack y las Habichuelas?
Y si vieron el sol brillando y supieron que brillaba para ustedes con todo el amor del Cielo?
Y si percibieron que todo era para ustedes y todo fue un regalo del Cielo para ustedes?
Y si vieron belleza en lugar de cualquier otra cosa que ustedes pasan sus días mirando?
Y si ustedes son Mi hijo amado, al que Yo amo con todo Mi corazón?
Yo he arrojado joyas a sus pies y ustedes han estado muy ocupados para darse cuenta o muy apresurados para tomarse la molestia de mirar lo que Yo les he dado y lo que significan para Mí.
Es cierto que una vez más ustedes no se valoran a sí mismos. Una y otra vez creen que su valor depende de lo que este o aquel piense de ustedes. Ustedes creen que alguien externo les da su felicidad. El hombre o la mujer que una vez los amó ya no los abraza en primer plano y ustedes están seguros que nunca volverán a ser felices. Cuántas veces debo decirles que su felicidad depende de ustedes, no de alguien más. No doten a otros con poderes que ellos no tienen. Nadie les da felicidad. Ustedes optan por la felicidad. Se alcanzan ciertas condiciones y ustedes deciden que le permitirán a alguien o a otro hacerlos felices. Ustedes abren la llave de su corazón. Ustedes dicen: “Ahora puedo dejar entrar al amor.”
Yo tomaría a todos los corazones rotos, los esparciría por el mundo y envolvería en un brocado y soplaría Mi corazón sobre ellos y los sanaría a todos y entonces no quedarían más corazones rotos.
Tarde o temprano, amados, los corazones rotos sanan. No se lamenten por que lo hagan. No se lamenten por sobreponerse a la decepción. Laméntense por haber pensado que la felicidad viene de algún lado fuera de ustedes. Ahora que saben que su felicidad depende de ustedes, suelten esas restricciones de pensamiento que han tenido.
Porque ustedes han amado a alguien real y profundamente, no significa que tengan que lamentar el que él o ella diga adiós. Es una idea del mundo el que ustedes tengan que sufrir por ello, como si el sufrimiento fuera una ocupación que valiera la pena, como si el amor en su corazón dependiera del amor en alguien más. Eso es un mito y el peor mito que puedan creer es el que les diga que su pena debe durar largo tiempo para igualar la profundidad y extensión de su amor, como si al dejar de sufrir ocultaran su amor.
Y entonces existe el mito que para que el amor sea verdadero, el objeto de su amor debe continuar amándolos todos los días de su vida. Qué hay de ustedes, amados? Mantengan intacto el amor en su corazón sin importar lo que otro haga o no.
Conserven vivo su amor y no aten a nadie a ustedes. Cuando alguien desea dejarlos, láncenle un beso de despedida. Todos tienen derecho a vivir la vida que deseen, con o sin ustedes. Esto no representa ninguna ofensa para ustedes, así que no se sientan ofendidos. Amados, por favor dejen de llorar por amores perdidos. No existe traición alguna.
Hay más corazones rotos de los que Yo pueda contar. No obstante, ahora los recojo a todos, los envuelvo en un brocado y sostengo a todos los corazones contra el Mío. Los reparo y devuelvo cada corazón a su dueño, su corazón bendecido, su corazón feliz y roto ya no más. No quedan cicatrices. Cómo podría haberlas cuando Yo sostengo a su corazón y lo hago con todo Mi cariño?
Gloria Wendroff, Godwriter

http://www.heavenletters.org/heavenletters-no-2979-el-planeta-tierra-es-como-un-patio-de-juegos-enero-20-2009-16073.html

1 comentario:

Delia Regina dijo...

La mayor bendición y felicidad la tenemos en el ser y no nos damos cuenta; todo lo demás es añadidura.
Un abrazo místico.

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